Yo Vivo con Cáncer de Mama

Quimioterapia

ACTUALIZADO EL 31 de agosto de 2015

REVISADO POR: Kanu P. Sharan, MD;  William J. Gradishar, MD, FACP;  Ryan Bisson, MS, CGC;  Deena Damsky Dell, MSN, RN-BC, AOCN;  Millie Cappa, MSN, CRNP, AOCNP;  Hester Hill Schnipper, LICSW, BCD, OSW-C;  Shabnam Jaffer, MD;  Silvia C. Formenti, MD;  Lisa Jablon, MD

El objetivo de la quimioterapia es destruir las células cancerosas que estén proliferando o dividiéndose rápidamente. Es un recurso muy potente para tratar el cáncer y protegerla contra las recidivas.

A diferencia de la operación quirúrgica o la radioterapia, la quimioterapia destruye todas las células que se están dividiendo rápidamente, inclusive las sanas y esta es la causa de algunos de los efectos secundarios más frecuentes que a menudo acompañan a los tratamientos.

Cada persona es distinta, de modo que recibir quimioterapia depende de muchos factores.

Entre estos se encuentran:

  • El tipo específico de células cancerosas.
  • Su edad y si ya ha pasado la menopausia.
  • El tamaño de su tumor primario.
  • Si tiene cáncer en los ganglios linfáticos.
  • Los detalles sobre el cáncer de mama que arrojan las pruebas de anatomía patológica y, en algunos casos, las pruebas genómicas.

Cómo funciona la quimioterapia

La quimioterapia conlleva administrarse medicamentos anticancerosos mediante inyección aplicada en una vena (por vía intravenosa) o en forma de comprimidos. Estos medicamentos se desplazan por todo el organismo y destruyen las células cancerosas que se encuentren en el torrente sanguíneo.

Inclusive en el cáncer de mama en fase inicial hay diminutas células cancerosas que se desprenden del tumor original. Por lo general, estas células son tan pequeñas que no aparecen en los análisis. Al destruir estas diminutas células cancerosas, la quimioterapia disminuye el riesgo de una recidiva, es decir, de que el cáncer reaparezca.

Con frecuencia, se administran conjuntamente dos o más medicamentos quimioterápicos. La quimioterapia intravenosa se administra en ciclos, en los que hay uno o varios días de tratamiento, seguidos de un período de descanso. El cronograma varía dependiendo de los medicamentos. La mayoría de los regímenes de quimioterapia para el cáncer de mama se administra cada 2 o 3 semanas. En ocasiones, se administran semanalmente. Un tratamiento completo de quimioterapia para el cáncer de mama dura normalmente de 3 a 6 meses.

¿Cómo saber si necesita quimioterapia?

El médico le recomendará quimioterapia si existe un riesgo considerable de que el cáncer se propague fuera del seno o si ya se ha diseminado fuera de este. La quimioterapia se administra si tiene un tumor grande, cáncer en los ganglios linfáticos o un tumor cuyas características hacen que se lo considere agresivo.

Algunas veces no está claro si usted debe recibir quimioterapia. El médico podría solicitar una prueba genómica para ayudarla a tomar una decisión. Las pruebas genómicas analizan los grupos de genes que conforman las células del cáncer de mama para determinar si están presentes, ausentes o hiperactivos. Estos factores contribuyen a predecir la probabilidad de que el cáncer reaparezca después del tratamiento.

Las pruebas genómicas se utilizan únicamente para ciertos tipos de cáncer de mama en estadio o fase inicial. El médico ordenará una prueba genómica si:

  • el tumor es pequeño;
  • no ha invadido los ganglios linfáticos;
  • posee receptores hormonales; y
  • no tiene exceso de receptores de HER2.

Efectos secundarios de la quimioterapia

Muchas personas tienen una imagen aterradora de la quimioterapia ya que asocian el cáncer con los efectos secundarios de la quimioterapia. Entre los efectos secundarios se encuentran la caída del cabello, náuseas y vómitos, aumento o pérdida de peso, cansancio, insomnio, resequedad en la boca o en la piel, llagas en la boca e incluso algo que se conoce como disfunción cognitiva que provoca problemas para recordar y para concentrarse. Otros efectos secundarios asociados a la quimioterapia son valores bajos en el hemograma y diarrea.

Pero, aunque es cierto que para algunas personas la quimioterapia resulta muy difícil, otras atraviesan el proceso bastante bien. Muchas personas siguen trabajando y otras tan solo se sienten levemente mal. Hoy en día existen muchos tratamientos eficaces para controlar algunos de estos efectos secundarios. La respuesta al tratamiento varía según la persona.

Si se siente incómoda durante el tratamiento, existen muchos medicamentos y métodos que podrían ayudarla. Converse con sus médicos y enfermeras y cuénteles acerca de sus preocupaciones antes de empezar el tratamiento. Su equipo de atención dispone de muchas opciones para mitigar, controlar o eliminar los efectos secundarios.

Quimioterapia prequirúrgica frente a la quimioterapia complementaria

La quimioterapia para el cáncer de mama se puede administrar ya sea:

  • antes de la operación quirúrgica, lo que se conoce como tratamiento prequirúrgico, o
  • después de la operación, también llamado tratamiento complementario.

Hasta ahora, las investigaciones indican que ambas opciones resultan igualmente eficaces para disminuir el riesgo de que el cáncer reaparezca y para prolongar la esperanza de vida.

La mayoría de las quimioterapias para el cáncer de mama se administran como tratamiento complementario, después de la operación quirúrgica y además de esta. El tratamiento generalmente empieza alrededor de un mes después de la operación quirúrgica, luego de haber pasado por un período de sanación.

El médico también podría ofrecerle la opción de un tratamiento prequirúrgico, es decir, quimioterapia antes de la operación quirúrgica.

El tratamiento prequirúrgico ofrece dos posibles beneficios:

  • Podría disminuir el tamaño del tumor canceroso para que la operación quirúrgica sea menos extensa.
    • Si al momento del diagnóstico el cáncer es muy grande, posiblemente necesite tratamiento para reducirlo antes de que puedan extirparlo.
    • Quizá usted tenga la opción de someterse a una lumpectomía en vez de a una mastectomía.
  • Recibir quimioterapia antes de la operación quirúrgica proporciona información a los médicos acerca de la respuesta del cáncer frente al tratamiento. Si un medicamento quimioterápico no resulta eficaz para disminuir el tamaño del cáncer, el médico tomará esto en cuenta al momento de elegir el próximo medicamento que le recetará.

Preguntas más frecuentes sobre la quimioterapia

A continuación le presentamos algunas preguntas que puede hacer si está considerando un tratamiento de quimioterapia:

  • ¿Es un cáncer HER2 positivo? Trastuzumab (Herceptin) ha demostrado ser muy eficaz en ensayos clínicos al usarlo conjuntamente con la quimioterapia.
  • ¿Es un cáncer con receptores hormonales?
    • Si no lo es, la hormonoterapia no la beneficiará.
    • Si tiene receptores hormonales, el médico le indicará qué régimen de quimioterapia podría ser eficaz para disminuir su riesgo de recidiva.
  • ¿Es un cáncer triple negativo? Se ha demostrado que la quimioterapia resulta muy eficaz en este diagnóstico.
  • ¿El cáncer ha afectado más de tres ganglios linfáticos?
    • Esto sugiere la presencia de un cáncer agresivo. Es muy probable que la quimioterapia la beneficie.
  • ¿Tiene otros problemas médicos graves? Hable con su médico acerca de las inquietudes de salud que tenga.
  • ¿Hasta qué punto la quimioterapia disminuirá la probabilidad de que el cáncer reaparezca?
    • Aunque la quimioterapia disminuya su probabilidad de recidiva en un 1% o 2%, esto podría ser significativo para usted.
  • ¿Cuánto riesgo está dispuesta a tolerar? Considere su posición frente al riesgo en otros aspectos de su vida.
    • No puede eliminar por completo el riesgo de contraer cáncer, pero someterse a quimioterapia podría ser un aspecto importante para usted.
  • ¿Algunos medicamentos acarrean más efectos secundarios que otros?
    • Algunos medicamentos actúan con la misma eficacia, pero acarrean distintos efectos secundarios.
  • ¿Someterse a quimioterapia aplacará su preocupación con respecto a su riesgo de recidiva?
    • Nadie la conoce mejor que usted misma. Tenga en cuenta qué es lo que más le preocupa: el riesgo de una recidiva o el riesgo de tener efectos secundarios.