Yo Vivo con Cáncer de Mama

Cómo se metastatiza el cáncer de mama

Actualizado 31 de agosto de 2015
Revisado por: William J. Gradishar, MD, FACP; Kathy D. Miller, MD; Evelyn Robles-Rodríguez, RN, MSN, APN, AOCN; Roz Kleban, LCSW; Marie J. Lavigne, LCSW, OSW-C; Betty Ferrell, PhD, MA, FAAN, FPCN; Danny Welch, PhD; David M. Euhus, MD

Cuando el cáncer de mama se metastatiza las células cancerosas penetran en los conductos linfáticos o en el torrente sanguíneo y se diseminan hacia los ganglios linfáticos u otros órganos del cuerpo.

Las células del cáncer de mama pueden propagarse desde los senos y penetrar con relativa facilidad en el torrente sanguíneo, pero únicamente unas pocas y determinadas células pueden sobrevivir y proliferar en otros órganos. Normalmente su organismo rechazará o atacará aquello que no reconoce (como por ejemplo gérmenes). Pero en el caso de la metástasis, las células cancerosas son lo bastante parecidas y esto les permite proliferar en otras zonas del organismo sin ser detectadas.

Los lugares en los que el cáncer de mama usualmente se metastatiza son el hígado, los huesos, los pulmones y el cerebro.

Enfermedad recidivante

Si tuvo cáncer de mama antes, a la metástasis podría llamársele enfermedad recidivante. En ese caso, algunas de las células del cáncer primario sobrevivieron a los tratamientos que le hicieron tras su diagnóstico en estadio inicial. Los tratamientos sistémicos, como por ejemplo la hormonoterapia y la quimioterapia, se concentran en destruir las células cancerosas en el seno, así como también las que ya se hayan desplazado a otras partes del organismo. En algunos casos, dichas células sobreviven al tratamiento contra el cáncer y comienzan a proliferar más tarde.

Son muchos los médicos que han investigado el proceso de la metástasis, pero hoy en día todavía no hay nadie que pueda predecir el tiempo que permanecerán inactivas las células cancerosas antes de comenzar a multiplicarse y llegar a ser detectadas.

El cáncer de mama metastásico sigue siendo cáncer de mama

Aunque las células cancerosas se diseminen a otra parte del cuerpo los médicos seguirán tratándolas como cáncer de mama. Un diagnóstico de metástasis en los huesos no es lo mismo que tener cáncer de hueso. Al examinarlas en un microscopio, las células cancerosas en los huesos tendrán el mismo aspecto que las del cáncer de mama y, por tanto, responderán mejor a los tratamientos para el cáncer de mama.

Si esta es la primera vez que recibe un diagnóstico de cáncer, es posible que los médicos le hayan descubierto el cáncer de mama porque presentó síntomas en una zona distinta del cuerpo, como por ejemplo, en los huesos. En ese caso, los médicos son capaces de formular el diagnóstico porque las células del cáncer de mama siguen siendo las mismas, sin importar la región en la que se encuentren.

Los médicos deberán realizar exámenes para asegurarse de que las células cancerosas de la zona metastásica sean las mismas del diagnóstico principal (si corresponde). De ser necesario, ajustarán su tratamiento para lograr los mejores resultados.