Yo Vivo con Cáncer de Mama

Quimioterapia para el CMM

Actualizado 31 de agosto de 2015
Revisado por: Kanu P. Sharan, MD

La quimioterapia es un tratamiento sistémico administrado mediante infusión en una vena o también puede tomarse en forma de comprimido. Este tratamiento destruye rápidamente las células en división para ralentizar o detener la proliferación del cáncer. En muchos casos, la quimioterapia se administrará después de que los demás tratamientos contra el cáncer dejen de surtir efecto.

Junto con su médico debe meditar sobre los efectos secundarios físicos y emocionales que conlleva la quimioterapia. Dependiendo del tipo de cáncer que tenga, de su edad y de los tratamientos que se haya hecho anteriormente, su médico podría recomendarle la quimioterapia o no.

Recibir quimioterapia dependerá de muchos factores, tales como:

  • El tipo de células presentes en su cáncer de mama.
  • Su edad y si ya ha pasado la menopausia.
  • La presencia o la ausencia de receptores de estrógeno y de progesterona
  • La cantidad de proteína HER2 presente en la superficie de las células cancerosas.
  • Qué tipos de tratamientos recibió anteriormente.
  • La cantidad de cáncer que afecta sus órganos, si fuera el caso.

Cómo se administra la quimioterapia

Las medicinas para la quimioterapia pueden administrarse por sí solas (monoterapia) o en conjunto (tratamiento combinado). Pueden usarse junto con otros tipos de tratamiento.

Existen muchos tipos de quimioterapias. El médico decidirá cuál es el mejor tratamiento para usted en función de las características de su cáncer y sus objetivos de tratamiento.

Puede recibir quimioterapia durante mucho tiempo si sigue surtiendo efecto para ralentizar o detener el crecimiento del cáncer y no interfiere con su calidad de vida. Si no está funcionando o le está provocando efectos secundarios con los que no desea vivir, usted y su médico pueden decidir cambiarse a otro tratamiento.

Además, su médico o el personal de enfermería podrían recomendarle la colocación de una vía de acceso, a veces llamada también catéter implantable, para facilitar y hacer más segura la administración de la quimioterapia. Este dispositivo se le coloca por debajo de la piel, en la región superior del pecho, y brinda acceso a una vena principal. La colocación de una vía evita que haya que pincharle repetidamente en el brazo y disminuye el riesgo de que ocurran ciertos efectos secundarios relacionados con la quimioterapia.

Otra opción es una vía central de inserción periférica (PICC, por sus siglas en inglés) que es un tubo largo y flexible que se inserta en una vena del brazo y que brinda acceso a venas más grandes.

Efectos secundarios de la quimioterapia

La quimioterapia provoca efectos secundarios porque destruye todas las células que se estén dividiendo rápidamente, incluso las que intervienen en el crecimiento del pelo y de las uñas, así como también las de la médula ósea y del aparato digestivo.

Cada medicina provoca un conjunto de efectos secundarios distinto. Entre ellos están: náuseas, vómito, diarrea, aumento o disminución del peso, fatiga, insomnio, sequedad en la boca, sequedad en la piel, llagas en la boca, infección y bajo recuento de glóbulos sanguíneos (anemia). La quimioterapia también puede provocar efectos secundarios sexuales tales como sequedad vaginal, disminución del interés en la intimidad sexual y dolor o molestias durante el coito.

Quizás le produzca temor pensar que va a hacerse «la quimio» por mucho tiempo, pero recuerde que el efecto que causa la quimioterapia varía de una persona a otra. Algunas personas tienen muchos efectos secundarios, en tanto que otras tienen muy pocos.

Es importante equilibrar su tratamiento con los efectos secundarios físicos y emocionales que le produce. Hable con sus profesionales médicos para que le ayuden a tener la mejor calidad de vida, independientemente del tratamiento que esté recibiendo.

Existen muchas formas para prevenir y controlar los efectos secundarios. ¡No espere a sentirse mal! Hable con su médico acerca de los efectos secundarios antes de comenzar el tratamiento. Algunos efectos secundarios tales como las náuseas pueden prevenirse por completo. Los médicos pueden darle medicina antes de la quimioterapia y proporcionarle consejos prácticos para controlar los efectos secundarios cuando se presenten.